No_photo
land

Cándido González Urrero

La imagen del sector de la Construcción vuelve a resentirse por las últimas noticias de lo que ha venido en llamarse muy periodísticamente el “cártel del asfalto”. Lamentablemente para los profesionales, empresarios y trabajadores, lluevesobre mojado. El asunto no está cerrado y las sanciones aún no son firmes. Por eso de momento el debate se centra en la posible inhabilitación de estas empresas para contratar más con la Administración Pública; la amenaza sobre los puestos de trabajo que puede suponer el pago de multas millonarias en un contexto de contracción económica y falta de obra; así como la necesidad de que los poderes políticos supuestamente estafados remuevan los papeles para comprobar si han pagado sobrecostes con cargo a las arcas públicas. Un grave problema se mire por donde se mire. Sin embargo creo que es necesario abrir otra parte del debate mucho más constructiva y sensata. ¿Cómo se comporta nuestrosector? ¿Hacia dónde va? ¿Qué credibilidad y qué confianza podemos trasladar anuestros clientes?